Virginia Villamediana

Virginia Villamediana

Virginia Villamediana

Siempre me ha interesado la diferencia en el trato social de los hombres y las mujeres: la discriminación hacía las mujeres, los roles que les asignan a hombres y mujeres, la reducción de las mujeres a objetos sexuales y reproductivos. Lo que siempre me molestó más era la violencia contra las mujeres, tan común y tan sistemática. Veía estos problemas como preocupaciones personales; no había pensado estudiarlo.

Pero luego, en mis estudios de pre-grado una compañera y yo hicimos una tesis juntas sobre los roles de género en la educación, como parte de un proyecto doctoral que nos asignó el programa. Fue la primera vez que leí y estudié sobre el tema. Me gustó la experiencia de aprender sobre el género, y quería continuar con lo que había hecho con la tesis.

Entonces, empecé a buscar programas de maestrías en el tema y encontré el programa de género y cultura de la FLACSO. Después de un año, puedo decir que me ha gustado bastante el programa. He aprendido mucho, no sólo teóricamente sino también he conocido a mucha gente de quienes he aprendido. Esto también es parte de la experiencia. El conocer a tanta gente y el estudiar el género, dan la oportunidad de abrir los ojos al mundo en que vivimos, particularmente de la situación de las mujeres no sólo históricamente sino actualmente. La realidad es que antes de entrar en este programa, uno no se da cuenta, no analiza las iniquidades de género que no rodean, muchas de las interacciones de género una las piensa naturales y normales, porque eso fue lo que se aprendió desde niñas. En el programa se da un proceso de des-aprendizaje de todas estas cosas que antes se veían naturales, y el mundo y la forma de verlo cambian. Más allá de los beneficios profesionales, el programa facilita la transformación personal, lo cual te ayuda a posicionarte en el mundo frente las iniquidades que queremos ayudar a cambiar con nuestro trabajo.

En cuanto a la violencia de género, creo que el problema es mucho más profundo de lo que la mayoría de las personas y los estados quieren ver. Las políticas suelen tratar más el síntoma que la enfermedad. Mi trabajo de tesis está en cierta forma relacionado con este deseo mío de primero entender las causas estructurales de la violencia de género, parta luego poder intentar atacar estas causas. Se trata de visualizar cuáles son los discursos sobre el género, específicamente el sujeto “mujeres”, que se han dado y se dan en el estado ecuatoriano, y cómo estos discursos que son reflejo en parte de los estereotipos imperantes en la sociedad, se ven plasmados en el tipo de políticas que se generan y si estas están aportando a un verdadero cambio hacia una sociedad más equitativa.

Obviamente, para un cambio estructural, hay tantos puntos de entrada: yo sólo estoy tomando una parte pequeña para investigar. Los que trabajan para el gobierno sólo son una parte de la sociedad, pero son un ejemplo, un referente de la autoridad, que tienen la posibilidad de o reforzar o cambiar esta realidad estructural. Por tanto, importa lo que ellos piensan y hace una persona que trabaja para el gobierno. Puede influir tanto en lo que piensan los individuos en un país como en las prácticas concretas en la sociedad con respecto al género, a las mujeres, y cómo están construidos las mujeres y los hombres.

Creo que el estudio del género se puede aplicar en cualquier actividad tanto profesional como personal. Esto he aprendido en el programa. No es necesario trabajar en el área de género en particular, puedes aplicarlo en tu vida personal y en todos los trabajos y actividades que desarrollas.

Al terminar la maestría de género en la FLACSO, me gustaría aplicar mi conocimiento y experiencia adquiridos en los dos últimos años para colaborar en proyectos que ayuden directamente a efectuar estos cambios y aportar con mi granito de arena para construir un mundo más equitativo, no sólo para las mujeres sino para todos.

Criss Rosero

Criss Rosero

Criss Rosero

Desde la adolescencia, he estado vinculada en espacios de jóvenes, especialmente con temas relacionados a los asuntos de derechos sexuales y reproductivos. Estas experiencias me hicieron ver que la situación de las mujeres es muy difícil en Ecuador, en particular en términos del ejercicio de la sexualidad. Entonces, me fueron interesando estos temas tanto así que decidí enfocarme un tema relacionado con la sexualidad adolescente para mi investigación de pre-grado para completar mi licenciatura en comunicación social.

En seguida, me vinculé con Ecuador Adolescente. Ese proyecto específicamente trabaja los derechos sexuales y reproductivos entre adolescentes. Yo pude identificar que, a pesar de los avances en las nuevas generaciones, en lo que se refiere al tema del ejercicio de la sexualidad de las mujeres persisten las limitaciones. Al primer momento, uno pensaría que la sociedad avanza y que hay la posibilidad de cambios, pero parece que en la vivencia de la sexualidad de las mujeres no ha habido muchos cambios estructurales.

Además, me conmovió mucho que, a lo largo de mi vida, siempre estuve relacionada con las mujeres y lo difícil que era vivir la sexualidad. Esto es algo que podemos vivir en carne propia, es decir, algo que muchas de nosotras hemos experimentado. Estas situaciones me llevaron a decidir que mi lucha personal y profesional estaría encaminada a buscar, de alguna manera, una realidad en la que todos y en particular las mujeres, puedan vivir su sexualidad libre y saludablemente.

Me vinculé a espacios de derechos de mujeres, y tuve la posibilidad de trabajar en proyectos específicos de género. Eso me hizo darme cuenta que la teoría feminista es fundamental para articular estos proyectos y ponerlos en práctica. Considero que en el tratamiento de los derechos sexuales y reproductivos, hay una brecha entre lo que es la teoría y la práctica, esa última entendida tanto como el activismo social como en la transformación personal. Creo que el activismo y la teoría van de la mano. Creo que es el momento de buscar una confluencia entre estos dos espacios.

Con estas experiencias, llegué a sentir que tenía muchas ideas y ganas de construir, y había muchos proyectos en marcha. A la vez, estos proyectos necesitaban de un sustento, un argumento. Me di cuenta de que sólo al profundizar la teoría feminista, me haría tener proyectos sólidos. Por todo eso, quería continuar mis estudios en una maestría donde podía profundizar en particular la teoría feminista.

Tenía ganas de seguir creciendo profesionalmente también, y sentí que FLACSO me daría las herramientas que me faltaban. Este programa es el único programa en Ecuador que se enfoca específicamente en género. Me llamó mucho la atención la malla curricular: particularmente las materias de teorías feministas y diseño de proyectos.

Creo que lo que el programa más me ha aportado en el último año es el grupo diverso y multidisciplinario que tenemos. Las experiencias personales y perspectivas diversas que hemos compartido, vinculadas con la teorización, me han enseñado mucho. En todas las materias, ha habido momentos muy interesantes entre mis compañeros– de diversos países, de diversos sectores, con diversas experiencias en el activismo y/o trabajo– que me han nutrido mucho.

Mi tesis tiene como tema el género, clase social, y la soberanía del cuerpo: las trayectorias que siguen las mujeres en la toma de decisión y el acceso al aborto en la ciudad de Quito. En primer lugar, escogí el tema por ser una realidad cotidiana de las mujeres y también cercana a mi historia de vida. Algunas de estas experiencias mías relacionadas al aborto, acompañando a varias mujeres, han sido muy gratificantes y otras muy dolorosas. En segundo lugar, a nivel local no se ha profundizado el tema del aborto con la clase social. Existen muchos imaginarios que no podemos saber si son cercanos a la realidad o no. Estoy convencida también que los procesos de activismo en esta ciudad– como son la línea de aborto seguro, por ejemplo– modifican las trayectorias que siguen las mujeres al momento de decidir y acceder un aborto.

Luego de completar la tesis y la maestría, me gustaría seguir profundizando en los derechos sexuales y reproductivos. Todo lo que he adquirido en la maestría, lo estoy poniendo en práctica en mi ejercicio activista y en proyectos que quiero ejecutar. Por ejemplo, construír una metodología que permita alcanzar una transversalización del enfoque de género dentro de organizaciones sociales.

Para concluir, me gustaría ver y aportar a acarrear un mundo de libertad. No hay nada más maravilloso que vivir la libertad. En el caso de las mujeres, poder vivir la sexualidad de manera saludable es estar en libertad.

María Amelia Viteri

Maria Amelia I

Para María Amelia Viteri, ex alumna de la Maestría de Género y Desarrollo: “El conocimiento y trayectoria con la Maestría fue clave en habilitar no sólo mi aceptación en varias universidades en Washington D.C. sino en la otorgación de una distinguida y muy competitiva beca “Hall of Nations” a través de American University.  De igual manera, los conocimientos adquiridos me permitieron navegar el Ph.D. de manera muy eficaz convirtiéndome en la primera estudiante que obtuvo su Ph.D. de toda mi promoción.”

María Amelia obtuvo el  Ph.D. en Antropología Cultural de American University, Washington D.C,  en el 2008 siendo sus principales áreas de investigación los estudios queer y sus intersecciones con los campos de raza y etnicidad, migración y estudios del performance en poblaciones Latinoamericanas.

Haber cursado la Maestría en Género le permitió acceder “al conocimiento y la aplicación de las herramientas metodológicas, teóricas y prácticas para emprender, desarrollar nuevas teorías y metodologías alrededor de los problemas y áreas actuales de mi interés. Y también al ‘know-how’ para negociar espacios que permitan traer a aparentemente disímiles grupos a trabajar colaborativamente en agendas comunes.”  Además de conseguir el respaldo de colegas, así como la posibilidad de ir planteando y abriendo nuevos espacios de discusión en y a partir de FLACSO en temas de vanguardia como lo ‘queer’.

Fue seleccionada como Profesora Visitante en la Universidad Católica de las Américas en Washington D.C. en el 2008 y ha venido trabajando como Investigadora y Profesora Asociada en FLACSO/Ecuador desde el 2007 a la cual se incorporará desde Octubre de este año gracias a la invitación para coordinar el Diplomado de Sexualidades y Ciudadanía, único en América Latina.

María Amelia se vio atraída por el programa de la maestría de género, ya que para ella, “lo personal y lo laboral están cercanamente conectados en una práctica social y política que nos marca y atraviesa como personas desde nuestras diferentes posicionalidades e identidades.  A partir de mis estudios de Lingüística en la Universidad Católica en Quito, empecé a mirar teórica y metodológicamente cómo desde el lenguaje se reproducen estereotipos alrededor del género y cómo éstos se traducen en mayores o menores niveles de aprendizaje en estudiantes hombres y en estudiantes mujeres.”

Actualmente, María Amelia trabaja en la publicación de su segundo libro, el cual  abarcará principalmente la investigación de su tesis doctoral y que será publicado  por interés de la Casa Editorial SUNY en Nueva York.  Su primer libro se tituló en Inglés Shifting Positionalities: The Local and International Politics of Surveillance and Policing, co-editado con Aaron Tobler y publicado por Cambridge Scholars Publishing en Inglaterra.

María Amelia utiliza el área multimedia e intervenciones en el campo del ‘Arte-Acción’ como herramientas adicionales de investigación y de activismo social. Gracias a esta fusión creativa surgió el Colectivo Desbordes de Géner@, que nace de una coalición estratégica entre la FLACSO y el Teatro drag Dionisios y que por tres años consecutivos ha logrado capturar el interés de estudiantes de diferentes Maestrías de FLACSO. El trabajo de este colectivo se ha manifestado política y artísticamente en espacios estratégicos de la ciudad de Quito y Guayaquil para desestabilizar ideas rígidas alrededor de cómo se define e interpreta lo ‘masculino’ y lo ‘femenino’.  También,  producto de estas intervenciones  se ha trabajado en el Documental de 23 titulado “Cuerpos y Fronteras” que María Amelia misma produjo y dirigió con el apoyo de FLACSO y el Colectivo, el cual ha tenido una amplia difusión en diversas universidades estadounidenses. Además ha participado también en múltiples instalaciones multimedia que han tenido lugar tanto en FLACSO- Ecuador como en Dionisios (Quito), foros de discusión, así como también escritos y publicaciones a nivel nacional e internacional generados en y a partir de estos experimentos culturales.

Hoy María Amelia, escribe y publica tanto en inglés como en español, en Latinoamérica y en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania.

Graciela Ramírez

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¿Por qué el género?

El sujeto es más que el puro organismo biológico, es un cuerpo en constante construcción discursiva. Esta construcción parte de una posición y una mirada muy particular frente al lenguaje.  Lo interesante de esta construcción subjetiva en base al lenguaje, es que no puede ser si no es en relación con los otros.

Mi formación de pregrado como psicóloga clínica en una universidad de la ciudad de Quito me permitió sostener la consulta individual desde una mirada que parte del discurso psicoanalítico y desenvolverme como orientadora en distintas instituciones educativas de la ciudad. Esta experiencia laboral me permitió notar que la cantidad de violencia con base al género y la edad  era indescriptible, impartida tanto por las autoridades de educación, como por los mismos padres y parejas.

Posteriormente la incursión en el Ministerio de Salud Pública despertó en mi varias preguntas sobre por qué la salud mental es uno de los temas que necesitan más trabajo dentro de las mesa de discusión sobre las políticas públicas a diseñarse, para que los sistemas de salud mental tengan más impacto y cobertura en las zonas donde hay más necesidades. Es entonces como a partir de la asistencia a un curso abierto en FLACSO sobre “Género y ciudades seguras”, impartido por Andreina Torres, decidí que este era el lugar para continuar mi formación con el fin de fortalecerme en el diseño de proyectos y gestión de la política pública para la salud mental.

Es importante comenzar por diferenciar que el sujeto no podría definirse como tal sino es en un contante intercambio con otros sujetos.  A partir de esta consideración es que surge mi interés por cursar una especialidad en la temática de género. No con el fin de generalizar a los sujetos sino con el fin de visibilizar las particularidades  de las posiciones de los mismos frente a la estructura psíquica y social.

La experiencia en la FLACSO ha sido infinitamente creativa, constructiva y gratificante: he encontrado un espacio de continua aceptación y promoción de las nuevas ideas que como profesional joven puedo ir esbozando. La construcción de mi tesis denominada “Patología, encierro y género: los sujetos de la ex clusión psiquiátrica” ha recibido todo el apoyo del programa tanto en la parte financiera como logística derivando en el evento “El Hospital psiquiátrico: Elecciones, decisiones y otras miradas” y la Formación de la Red Ecuatoriana de Investigación sobre Instituciones Psiquiátricas (REIIP).

Actualmente, me desenvuelvo como responsable técnica de los Centros de Equidad y Justicia del MDMQ dentro de la secretaría de Inclusión Social.  Mi trabajo se basa en buscar nuevas formas de sostener un servicio de calidad y calidez para las usuarias y usuarios que son víctimas de violencia o discriminación basada en género, opción sexual, territorialidad, entre otras.

Finalmente, puedo decir que FLACSO es el lugar para crear y construirse como profesional con responsabilidad sobre el impacto que nuestra formación está llamada a causar en el mundo público y privado. En este espacio nos formamos profesionales muy comprometidos con la ética y rigurosidad que se trasmiten en todo momento.

Gloria Minango

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Sueño casi inalcanzable. Mi nombre es  Gloria María  Minango, nací en la ciudad de Otavalo.   Provengo de una familia  compuesta por 10 hermana/os, madre y padre.  De mi niñez no tengo muchos recuerdos, a no ser aquellos relacionados con los juegos compartidos con mis hermanas.

De mi época  colegial sobresale el recuerdo de finales del tercer curso, en el que luego de pasar los  test psicopedagógicos para el ingreso a cuarto curso,  debíamos seleccionar  la especialidad  de enseñanza media. Mi inclinación hacia las Ciencias Sociales se hizo evidente,  pero  conocía que con ese bachillerato era difícil conseguir trabajo. Yo,  tenía que optar por algo que me permitiera  trabajar apenas finalizado el bachillerato, pues  la estrechez económica en la que vivía superaba cualquier otra expectativa.  Decidí estudiar la especialidad de Comercio y Administración, así con un titulo de contadora  podría fácilmente ingresar al mundo laboral.

Luego de graduarme, emigré a Quito en busca de plazas de trabajo y de continuar con mis estudios universitarios.  Comencé  a trabajar  y estudiaba por las noches la carrera de Ingeniería Estadística en la Universidad Central del Ecuador.  Logré terminar mi carrera y egresar de la misma. En este lapso conocí al que sería el padre de mis dos hijos y con el que llevo casada 26 años.

Mi título profesional permitió que encuentre nuevos campos de trabajo y me involucre en proyectos de desarrollo como profesional estadística.  Las visitas que realizaba a sectores menos favorecidos del país y los resultados numéricos que conseguía me dejaban insatisfecha, pues los reportes estadísticos que presentaba  no hablaban acerca de miles de cosas que eran imposibles medir o cuantificar, esto fue el primer detonante para mi reencuentro con las Ciencias Sociales.

Escuchaba hablar sobre la “transversalizacion del enfoque de género” en los proyectos y se ponía énfasis en la participación de las mujeres en los mismos. Esto atrajo mi atención pues en el campo había mirado situaciones de pobreza y eran las mujeres las que llevaban la peor parte.  Poco a poco fui investigando para conocer a que se referían con  eso. Al conocer que se trataba de temas profundos y  que no solamente era el hecho de escribir el/la o ellas/ellos, como había visto hacerlo, despertó en mi la perspectiva de continuar mis estudios y especializarme en Género.

Conocí  que la FLACSO ofrecía la maestría en Género y Desarrollo,  pero dudaba si podía ser aceptada;  primero,   por que mi titulo universitario no tenía nada que ver con las Ciencias Sociales y luego por mi edad, 45 años.  Por suerte, estaba equivocada  y pude ingresar como estudiante.

Al principio,  se me dificultaba la comprensión de las  lecturas asignadas. Poco a poco fui superando este problema con la ayuda incondicional de la planta docente,   quienes me brindaron su tiempo en tutorías personales  en las que podía ponerme a la par de mis colegas maestrantes. Debo reconocer también que mis  compañeras de clase también se involucraron en mi aprendizaje, estudiábamos en grupo y se me hacia mas fácil la comprensión de los textos.  Las redes de amistad que fueron fruto del convivir diario en las aulas de FLACSO, las considero  un valor agregado al cúmulo de conocimientos recibidos.

Elegir un tema para el desarrollo de mi tesis tuvo varios tropiezos.  Pensaba trabajar en un tema que involucrara a la estadística y así lo había propuesto y lo trabajaba. La maestra que dictaba taller de tesis nos aconsejaba que el  tema de nuestra tesis debiera apasionarnos pero yo no lo sentía de esa manera.

La llegada de una de mis maestras a dictar su nuevo curso sobre Diversidades Sexuales me permitió confrontarme y aceptar que mi tesis no iba por buen camino y que era urgente replantear mi investigación. Así lo hice y con su ayuda propuse un nuevo tema de tesis que era novedoso y giraba en torno a las diversidades. De esta forma inicié la investigación sobre” los años viejos y las viudas”, fiesta popular que se realiza el 31 de diciembre de cada año, mirada a través de una óptica de Género.

Los planteamientos teóricos consumieron gran parte del tiempo asignado para el desarrollo de la tesis. Conjuntamente debía trabajar en las herramientas metodológicas para el trabajo de campo,  pues al girar mi tema en el fin de año  era importantísimo realizarlo el 31 de diciembre del 2008, día clave para la obtención de percepciones, sensaciones  y material fotográfico que constituirían el corazón de mi investigación. Así lo hice y puedo decir que el trabajo de campo  fue  la  parte más apasionante en el  desarrollo de mi tesis.

Obtener la maestría en Ciencias Sociales con mención en Género y Desarrollo, me ha permitido realizar un sueño que creí inalcanzable. Para mi constituyó una lección de vida constatar que cuando una se propone algo y pone todo de su parte para conseguirlo ninguna cosa será  inalcanzable. La publicación de mi tesis fue algo inesperado, algo que llenó de felicidad  mi vida, ¿qué más podía pedir?  He  dejado huella de mi vida al  criar un hijo, escribir  un libro y sembrar un árbol.

Fernando Sancho

Foto 3 Fernando Sancho

Fernando Sancho ¿Por qué estudio una Maestría en Género y Desarrollo?

Mi motivación principal para cursar la Maestría en Género y Desarrollo en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Sede Ecuador (FLACSO), responde a un interés particular por comprender desde el ámbito de las ciencias sociales la manifestación de las diversas identidades sexuales y de género. Desde el campo de la investigación académica me interesa concentrarme especialmente en los nuevos estudios de género que cuestionan la relación binaria de los sexos (hombre/mujer).

Mi trayectoria dentro del activismo político por la defensa de los derechos humanos de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros (GLBT) en la ciudad de Guayaquil, me condujo a explorar de manera más profunda las experiencias de vida de quienes conformamos un grupo diverso que lucha por ser reconocido desde su diferencia dentro de los distintos espacios sociales.

Dentro de mi carrera dentro del activismo por los derechos de las personas GLBT, me di cuenta que éste no puede disociarse de las teorías académicas, y que era importante orientarse por una línea teórica que ayudase a entender la lógica de la construcción de cada una de nuestras identidades.

El manejo de categorías de identificación como gay, lesbiana, transgénero, travesti, transexual, intersexual, bisexual, homosexual y heterosexual, dentro del círculo de discusión de los activistas en Guayaquil, carecía de una profundización relacionada con el análisis de la construcción de las mismas. Por esta razón, luego de haber recorrido y observado el desarrollo del activismo GLBT en Guayaquil desde hace diez años, decidí continuar con mis estudios de posgrado con el fin de proponer nuevas alternativas políticas para las acciones del activismo desde la visión de la academia.

La experiencia como estudiante dentro del Programa de Estudios de Género y de la Cultura de FLACSO me ha dado la oportunidad de continuar acercándome a los intereses que me propuse cuando postulé para cursar la maestría. En calidad de estudiante becario he tenido la oportunidad de mirar más de cerca el trabajo de investigación que se realiza dentro del Programa, de igual forma, las discusiones teóricas sobre los estudios de género y el feminismo con las profesoras del Programa y mis compañeras de clases, me han dado la oportunidad de fortalecer mis conocimientos y capacidades para la investigación.

Actualmente me encuentro realizando la primera incursión en el tema de mi tesis que desarrollaré a partir de una investigación sobre los discursos y prácticas políticas de los personeros del Gobierno Local de Guayaquil en relación con la identificación y visibilización de las personas gays que luchan cotidianamente por un reconocimiento a su diversidad sexual, de clase y de raza dentro de un contexto particular donde existen ordenanzas y leyes que excluyen a quienes no se conforman a un ideal de moral y buenas costumbres como lo estipulan estas disposiciones.

Finalmente, desde mi pertenencia a una identidad sexual y de género no mayoritaria, deseo continuar aportando a través de la investigación académica en la comprensión sobre el tema de la diversidad sexual en el país, algo que todavía falta mucho por conocer y entender.